Té Argentino: el Gigante de América
Té Argentino: el Gigante de América
Caminas por el pasillo del supermercado para buscar tu té favorito y todos los envases parecieran remontarte a orígenes lejanos y exóticos como, por ejemplo, la isla de Ceilán o la zona de Assam, en India.
Sin embargo, ¿sabías que gran parte del té que ingresa a Chile llega desde un lugar mucho más cercano? Se trata de Argentina, país que destaca a nivel mundial en la producción de té.
En efecto, el volumen de producción anual del té argentino es de 80.000 toneladas, siendo la mayor zona productora de todo el continente americano. Como ves, aunque su yerba mate tiene fama global, no es la única infusión en la que este país se especializa.
¿Quieres aprender en qué sector específico se cultiva el té argentino? Acompáñame por un breve recorrido de la historia del té en este país y demos un vistazo a la condición actual de una industria que es más grande de lo que imaginas.
¿Cómo llegaron las primeras semillas de té a Argentina?
La historia del té argentino es bastante reciente. El origen de sus plantaciones está ligado a una familia ucraniana. En el año 1923, el sacerdote Tijón Hnatiuk llegó al pueblo de Tres Capones en la provincia de Misiones para visitar a su hermano Wladimiro, y le llevó de regalo semillas de Camellia Sinensis provenientes de la Unión Soviética. Dichas semillas fueron plantadas en sus terrenos y en un par de años logró obtener una pequeña cosecha.
Y entonces, ¿cómo se convirtió Argentina en un gran productor de té?
En el año 1939 se comenzó a experimentar con plantaciones de té en la zona de Campo Viera (Misiones), luego en el año 1942 se inició su procesamiento empleando una forma de cosecha manual. Dicha práctica perduraría hasta finales de la década de 1960.
En 1950, el gobierno decidió restringir las importaciones de té, lo cual alentó a muchos agricultores del país a cultivarlo localmente con fines comerciales. Ocho años después, se realizaría la primera exportación de té argentino a Londres, dando inicio así a una actividad económica de alcance global que crecería a pasos agigantados con el correr de los años.
¿En qué zonas específicas se produce té actualmente?
Lo que comenzó como un cultivo familiar, se extendería con el correr de los años por todo Misiones y el norte de Corrientes.
Ambas provincias son en la actualidad las zonas productoras del país, con un 95 y 5 por ciento de la producción nacional, respectivamente. Esto se traduce en 38.000 y 1.800 hectáreas cultivadas, en cada caso.
Conozcamos el té argentino
Si bien los productores han incursionado en la elaboración de distintas variedades de té, las categorías más relevantes en materia de exportación son el té verde y el té negro. En cuanto a su altitud, es más bien baja, pues la zona de Corrientes se encuentra en los 96 msnm y la de Misiones en 190 msnm.
Los rasgos distintivos del té argentino en materia comercial son la intensidad de su color y el hecho de que permanece traslúcido en la infusión fría, razón por la cual es preferido para la elaboración de bebidas de tipo iced teas.
La producción local del té argentino tuvo una especial repercusión
En el caso de Argentina -y tal como suele suceder en países donde el té ocupa una gran parte de su dinámica productiva- la floreciente actividad tealera gatilló que el Estado comenzara a promover la incorporación de tecnología en su cultivo y cosecha. En particular, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (en adelante INTA) ha tenido un rol clave en el desarrollo de la industria.
Su labor se ha orientado esencialmente al desarrollo de cultivares adecuados para el suelo y clima del país, así como al asesoramiento técnico de los agricultores. A esto se ha sumado el trabajo colaborativo de entidades del gobierno nacional y provincial, la Cámara Argentina del Té, el Clúster del Té y algunas Universidades, entre otros.
Una máquina cosechadora “made in Argentina”
La cosecha de té en este país está altamente tecnologizada, realizándose con apoyo de maquinaria especializada, en particular de tractores. Es más, debido al gran volumen de producción de té, se hizo necesario diseñar y producir maquinaria nacional que permitiera la optimización de los procesos, la cual comenzó además a ser exportada, como sucedió en el caso del prototipo desarrollado en conjunto por la Universidad Nacional de Misiones y la empresa metalúrgica Lory, llamada JDL 1000
¿Y quién es el principal comprador de té argentino?
En la actualidad, la producción de té argentina se destina principalmente al comercio internacional, con un 95% de exportaciones sobre el total producido en el país. Los destinos de preferencia incluyen países como Chile, Polonia, Rusia, Alemania, Reino Unido, India y Malasia. Sin embargo, el gran comprador resulta ser Estados Unidos, que requiere el té negro y el té verde argentinos para ser aplicado en procesos de fabricación de Iced Teas, especialmente en formato RTD. En 2018, por ejemplo, adquirió el 70% de la producción nacional de té.
La Ruta del Té de Misiones
En Chile nos hemos acostumbrado a la existencia de diversas Rutas del Vino que complementan nuestra profusa actividad vitivinícola. Desde esa perspectiva, es más sencillo comprender la necesidad del nacimiento de una ruta especializada que pusiera en valor las abundantes cosechas tealeras de Misiones. Este último fue el pensamiento de Carolina Okulovich, cuya familia es propietaria de “Don Basilio”, una de las fábricas de té más grandes de la zona y quien, junto a su madre, diseñó un circuito especializado con cualidades turísticas y gourmet.
El enfoque de dicha ruta es que el visitante pueda comprender el recorrido “de la planta a la taza”, con todos los pormenores que ello implica. Incluye visitas guiadas por los cultivos, así como una sesión de elaboración de té en una antigua fábrica, reacondicionada especialmente para recibir a los turistas y permitirles descubrir los procesos de transformación que vive la Camellia Sinensis desde el punto de vista productivo.
Esta es una de varias apuestas por el turismo gastronómico desarrolladas en las zonas tealeras argentinas.
Un nuevo hito en la historia del té argentino: hacia la premiumización
Actualmente, los productores de té argentinos se han autoimpuesto la misión de añadir valor a su producto, de manera de volverse más competitivos dentro del mercado mundial. Y en este proceso de “premiumización” ha sido clave también el INTA. Aunque la actual pandemia ha generado un escenario complejo para los exportadores trasandinos, debido a la desaceleración de la demanda de su principal comprador (Estados Unidos), lo cierto es que en la actualidad el té argentino está transitando un camino hacia la especialización, a través de la valoración de su especial terroir y la obtención de certificaciones orgánicas y de sostenibilidad.
Sin ir más lejos, en 2018 el concurso de tés del mundo organizado por la agencia francesa AVPA otorgó medalla de bronce al té verde de Don Basilio SRL, la fábrica de los Okulovich, en Misiones.
¿Qué depara el futuro para la producción de té argentina?
Según proyecciones realizadas por la FAO en 2018, para el año 2027 Argentina se mantendrá a la vanguardia mundial en la exportación de té negro, precedido sólo de Kenia, India y Sri Lanka. Si bien aun debemos esperar las mediciones del impacto económico del Covid 19 en dicha estimación, es indiscutible la importancia de Argentina en el escenario mundial de la producción de té. Es de esperar que en el futuro su terroir se vuelva un sello de origen único, permitiendo deleitarnos con la riqueza organoléptica de un cultivo producido en uno de los países más australes del mundo, y sintiéndonos confiados de poder consumir un producto generado con responsabilidad social.
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Muchas gracias.
Nota desarrollada por: Marion Garín
Equipo de Tea Institute Latinoamérica

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