
Assam produce el primer matcha comercial de la India
Assam produce el primer matcha comercial de India y abre un nuevo capítulo para su industria del té Durante años, el matcha ha sido uno de los protagonistas del mundo del té. Lo vemos en ceremonias tradicionales japonesas, cafeterías de especialidad, recetas de repostería y, más recientemente, en las redes sociales, donde su intenso color verde se ha convertido en un símbolo de bienestar y estilo de vida.
Ahora esa historia suma un nuevo capítulo.
El estado de Assam, conocido mundialmente por sus tés negros robustos y maltosos, comenzó la producción comercial de matcha, convirtiéndose en el primer productor de este tipo de té en India.
Más que una nueva variedad, este proyecto representa una estrategia para diversificar la industria del té india y responder a una demanda internacional que continúa creciendo.
Un hito para la industria del té en India
El anuncio fue realizado por el gobierno del estado de Assam y corresponde al Chota Tingrai Tea Estate, ubicado en el distrito de Tinsukia.
El primer lote de matcha producido comercialmente fue vendido durante la Sale 27 del Guwahati Tea Auction Centre (GTAC), uno de los principales mercados de subasta del país.
¿Y por qué importa?
Porque India es el segundo mayor productor de té del mundo, pero hasta ahora no contaba con producción comercial de matcha.
Esto amplía su portafolio más allá de los tradicionales tés negros, verdes y ortodoxos que han caracterizado históricamente al país.
¿Qué es exactamente el matcha?
Aunque muchas personas lo descubrieron gracias a las redes sociales, el matcha posee una historia de varios siglos.
Se trata de un polvo extremadamente fino elaborado a partir de hojas de Camellia sinensis cultivadas bajo sombra durante las semanas previas a la cosecha.
Ese sombreado modifica el metabolismo de la planta.
Como consecuencia, aumenta la producción de clorofila [pigmento responsable del color verde de las hojas] y favorece la acumulación de ciertos aminoácidos, entre ellos la L-teanina.
Después de la cosecha, las hojas se procesan cuidadosamente, eliminando tallos y nervaduras antes de ser molidas lentamente en molinos de piedra hasta obtener un polvo muy fino.
A diferencia de otros tés verdes, aquí no solo infusionamos las hojas.
Las consumimos completamente al batir el polvo con agua caliente.
Un legado que une China y Japón
Aunque hoy asociamos el matcha con Japón, sus raíces históricas son más antiguas.
El consumo de té molido comenzó en China durante la dinastía Song.
En el siglo XII, el monje budista Myoan Eisai llevó esta práctica a Japón, donde encontró un profundo vínculo con el budismo zen.
Con el paso del tiempo, el matcha se convirtió en el centro de la ceremonia japonesa del té o Chadō, donde representa valores como la armonía, el respeto, la pureza y la tranquilidad.
La producción iniciada en Assam no busca reemplazar esa tradición.
Más bien demuestra cómo un método desarrollado durante siglos puede adaptarse a nuevos territorios respetando sus principios técnicos.
¿Qué aporta Assam al mundo del matcha?
Assam posee una larga experiencia en el cultivo de Camellia sinensis var. assamica, una variedad reconocida por producir hojas grandes y tés con mucho cuerpo.
El desarrollo de matcha en esta región representa un desafío técnico importante.
No basta con moler hojas verdes.
Es necesario controlar cuidadosamente el sombreado, el momento de cosecha, el procesamiento y la molienda para obtener un polvo de alta calidad.
Esto requiere nuevas inversiones, capacitación y transferencia de conocimientos, fruto de la colaboración entre India y Japón.
Más allá de la tendencia: una estrategia de diversificación
El creciente interés mundial por el matcha ha impulsado a muchos países productores a explorar esta categoría.
Para Assam, producir matcha significa acceder a un segmento de mayor valor agregado.
También permite mostrar que la innovación puede convivir con una industria profundamente tradicional.
Sin embargo, el éxito comercial dependerá de varios factores.
La calidad del producto, la aceptación por parte de consumidores especializados y la capacidad para mantener estándares consistentes serán determinantes durante los próximos años.
¿Por qué el matcha tiene ese color verde tan intenso?
Uno de los rasgos más llamativos del matcha es su color.
El cultivo bajo sombra obliga a la planta a captar mejor la luz disponible.
Como respuesta, incrementa la producción de clorofila, responsable de ese verde brillante que distingue a un matcha de buena calidad.
El sombreado también modifica el perfil químico de la hoja.
Esto influye en su sabor, que suele combinar notas vegetales, dulzor natural y el característico umami [sabor intenso y persistente que aporta sensación de profundidad].
¿Qué sabemos realmente sobre sus beneficios para la salud?
El entusiasmo por el matcha suele venir acompañado de numerosas afirmaciones sobre salud.
La evidencia científica invita a interpretarlas con cautela.
Sabemos que el matcha contiene diversos compuestos bioactivos.
Entre ellos destacan:
- catequinas [antioxidantes naturales];
- polifenoles [compuestos presentes en muchas plantas];
- clorofila;
- quercetina [un flavonoide];
- L-teanina [aminoácido asociado con relajación y atención].
Como en otros tés verdes, estos compuestos han sido ampliamente estudiados.
Diversas investigaciones sugieren asociaciones entre su consumo y posibles efectos beneficiosos sobre algunos indicadores de salud.
Sin embargo, hasta la fecha no existe evidencia suficiente para afirmar que el matcha prevenga enfermedades específicas o actúe como tratamiento médico.
¿Tiene más cafeína que el té verde?
Sí, generalmente contiene una mayor cantidad.
Esto ocurre porque al preparar matcha consumimos la hoja completa en forma de polvo.
Según datos citados por Harvard Health Publishing, una porción de matcha puede aportar aproximadamente entre 38 y 89 miligramos de cafeína, mientras que una taza de té verde tradicional suele contener entre 23 y 49 miligramos.
Aun así, su contenido continúa siendo inferior al de muchas tazas de café.
La presencia simultánea de L-teanina puede modificar la percepción de la cafeína, generando una sensación de alerta más gradual en algunas personas.
Sin embargo, este efecto puede variar entre individuos.
¿Qué significa este paso para el futuro del té indio?
La producción comercial de matcha representa mucho más que una nueva bebida.
Refleja cómo una industria centenaria busca adaptarse a las tendencias globales sin abandonar su identidad.
Si Assam logra consolidar una producción de alta calidad, India podría posicionarse en un mercado internacional que continúa creciendo y donde la trazabilidad, el origen y los métodos de elaboración adquieren cada vez mayor importancia.
Todavía es pronto para conocer el impacto económico de esta iniciativa.
Pero el primer lote vendido en el Guwahati Tea Auction Centre marca un precedente que probablemente inspire a otras regiones productoras.
Para quienes disfrutamos del té, significa algo muy interesante.
El mapa mundial del matcha acaba de incorporar un nuevo origen.
Nota desarrollada por: Andrea Buenaño

Equipo de Tea Institute Latinoamérica
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