
Grave informe revela abusos en plantaciones de té de Sri Lanka
¡Abusos laborales en plantaciones de té de Sri Lanka! La industria del té de Sri Lanka, reconocida mundialmente por la calidad de sus tés de origen y por la reputación internacional del célebre Ceylon Tea, enfrenta nuevas preocupaciones tras la publicación de un informe de Amnistía Internacional que documenta presuntas violaciones sistemáticas de derechos laborales en plantaciones privadas del país.
La investigación sostiene que trabajadores de la comunidad Malaiyaha Tamil, históricamente vinculada a la producción de té en Sri Lanka, estarían siendo sometidos a condiciones que coinciden con múltiples indicadores de trabajo forzoso definidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El informe plantea interrogantes relevantes para la sostenibilidad social de una de las industrias de té más importantes del mundo.
Los Malaiyaha Tamil: una comunidad clave en la historia del té de Sri Lanka
La historia del té de Sri Lanka está estrechamente ligada a los Malaiyaha Tamil, descendientes de trabajadores trasladados desde el sur de India por la administración colonial británica durante el siglo XIX para trabajar en las plantaciones de té de la isla.
Durante generaciones, esta comunidad ha desempeñado un papel fundamental en la cosecha y producción del té que convirtió a Sri Lanka en uno de los principales exportadores mundiales.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han señalado durante décadas que estos trabajadores continúan enfrentando desigualdades estructurales, dificultades de acceso a servicios básicos y limitadas oportunidades económicas.
Según Amnistía Internacional, esta situación histórica habría contribuido a mantener condiciones de vulnerabilidad que facilitan prácticas laborales abusivas.
El informe: violencia, endeudamiento y restricciones a la libertad
La investigación fue desarrollada entre enero de 2024 y enero de 2026.
Los investigadores visitaron 45 plantaciones en los distritos de Galle y Matara, realizaron 159 entrevistas individuales, además de grupos focales con trabajadores, supervisores y administradores.
De acuerdo con los hallazgos presentados, los trabajadores reportaron:
- intimidación y amenazas
- violencia física y verbal
- retención o retraso de salarios
- endeudamiento crónico
- restricciones de movimiento
- condiciones deficientes de vivienda
- falta de acceso efectivo a mecanismos de justicia
Uno de los aspectos más preocupantes señalados por el informe es la posible existencia de situaciones compatibles con servidumbre por deudas, una práctica considerada una forma de trabajo forzoso según estándares internacionales.
Los investigadores documentaron casos en los que trabajadores dependían constantemente de adelantos salariales y préstamos para cubrir necesidades básicas, generando ciclos de endeudamiento difíciles de romper.
Metas de cosecha y presión económica
El informe señala que en 27 de las 45 plantaciones visitadas se exigía a los trabajadores recolectar más de 25 kilogramos de hojas de té por jornada.
Cuando estas metas no eran alcanzadas, los salarios podían reducirse significativamente o sufrir retrasos.
Según los testimonios recopilados, algunos trabajadores recibían pagos equivalentes a aproximadamente 1.000 rupias ceilandesas por día, una cifra que dificulta cubrir gastos esenciales de alimentación, vivienda y educación.
La organización sostiene que estas prácticas aumentan la dependencia económica de los trabajadores respecto de los propietarios de las plantaciones.
Falta de protección laboral y representación sindical
Otro de los hallazgos centrales del informe es la presunta clasificación de numerosos trabajadores como «trabajadores ocasionales», una categoría que limitaría el acceso a beneficios laborales establecidos por la legislación nacional.
Según la investigación, muchos trabajadores no reciben:
- beneficios de maternidad
- pensiones
- licencias por enfermedad
- protección social adecuada
Asimismo, Amnistía Internacional sostiene que en las plantaciones visitadas no existía representación sindical activa y que muchos trabajadores enfrentan barreras lingüísticas y administrativas para acceder a mecanismos estatales de protección laboral.
La organización también cuestiona la efectividad de las inspecciones laborales y de los sistemas de fiscalización actualmente vigentes.
El informe de Amnistía Internacional reabre un debate histórico sobre la sostenibilidad social de la industria del té en Sri Lanka.
Más allá de la calidad reconocida de sus tés y de su importancia económica global, la investigación plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización, transparencia y protección laboral dentro de la cadena productiva.
Las conclusiones del informe representan acusaciones graves que requerirán análisis, verificación y respuesta por parte de las autoridades, productores y actores de la industria para garantizar condiciones laborales acordes con los estándares internacionales.
Nota desarrollada por: Andrea Buenaño

Equipo de Tea Institute Latinoamérica
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