Tea Blending: 4 Consejos al seleccionar Bases para tu Blend de Té
Tea Blending: 4 Consejos al seleccionar Bases para tu Blend de Té
¿Te han dicho que es muy importante el té base para la formulación de un blend de té, pero no te han dicho qué consideraciones deberías tener en cuenta para su selección?
¿Has notado que es usual encontrar que se hace foco en los ingredientes que puedes agregar a una mezcla de té, pero poco es lo que se explica sobre la base de té que los contendrá? Impresiona lo poco que se desarrolla este tema tan fundamental para un buen resultado final.
La verdad amigos es que se pueden lograr resultados dramáticamente superiores y muy profesionales cuando se tiene en cuenta las características principales que poseen los diferentes tés base y algunas reglas clave.
En esta nota desarrollaremos acerca de qué variables debemos considerar para la correcta selección de una base de té, qué características sensoriales aporta cada tipo de té en hebras y compartiremos algunas reglas a tener en cuenta.
La base de té es el pilar
Cuando hablamos de bases en la formulación de un blend de té, debemos entender que como tal, será la piedra fundamental, el pilar sobre el que el resto de los ingredientes, aromatizantes, flores, especias, tisanas, etc. se apoyarán.
Es por eso que, es fundamental entender las tipologías de té, sus características organolépticas, sus rangos de temperatura y tiempos de infusión, entre otros aspectos. Y es que, la incompatibilidad entre el té que elijamos usar y los ingredientes puede provocar que nuestro blend fracase de forma rotunda.
¿Qué hay detrás de un blend de té?
Seguramente, si estás leyendo esta nota, has escuchado ya el termino blend. Este término no significa otra cosa más que mezcla. Es decir, un blend será la mezcla de elementos. Para el caso de blends de té, los encontraremos de dos tipos: puros y aromatizados.
El tea blending tiene como principal objetivo exaltar las características del componente principal, en este caso el té.
Cuando se trate de blends de té puros, se buscará que la sinergia entre los distintos tés resulte en una versión diferente que nos sorprenda para bien.
En un blend de té aromatizado, se buscará que los ingredientes adicionales al té, logren realzar alguna característica del té usado como base.
Consejo #1: El té es el rey y los ingredientes sus siervos.
Con eso llegamos entonces a la primera conclusión importante de esta nota: el té será quien reine en un blend de té si queremos que sea exitoso. Será el ingrediente más importante en nuestra mezcla y el resto de los ingredientes deberán lograr resaltar los mejores atributos de él.
Las flores, especias, hierbas y aromatizantes naturales o artificiales, o lo que sea que queramos usar para acompañar a nuestra base, deberá ajustarse a las reglas y características del “rey té”.
Consejo #2: Tener claro qué queremos lograr con el blend de té
Está claro que un té que se diseña adecuadamente, tiene como fundamento generar un efecto en quien lo bebe. Ese efecto puede responder a distintas aristas. Puede trasladarnos a lugares, hacernos sentir emociones, transmitirnos beneficios para nuestra salud específicos, entre tantos otros.
La base de té que elijamos deberá responder a esas necesidades. Ya sea desde los beneficios que quisiéramos incorporar a la salud, o bien en función de sus notas aromáticas, o gustos básicos que nos ayuden a lograr lo que deseamos.
¿Qué más considerar?
Deberemos también preguntarnos, ¿qué sensaciones táctiles queremos que nos deje la infusión del blend? ¿ligeras como la brisa en una mañana primaveral o con un cuerpo abrazador, que nos recuerden un invierno junto a la chimenea?
El proceso creativo es un proceso iterativo y si bien debemos tener claro el objetivo, debemos entender que varias tipologías podrían responder a nuestros objetivos iniciales y, ampliando la descripción de lo que deseamos transmitir, encontremos una que mejor se ajuste.
Consejo #3: La importancia de conocer las tipologías de té
Para una correcta selección de base de té, debemos entender que cada tipología posee características organolépticas generales que las diferencian unas de otras, en aspectos como aroma, sabor, astringencia, pungencia, cuerpo, etc.
Por supuesto que dentro de cada tipología el abanico también será amplio. Sin embargo, podremos encontrar factores en común dentro de cada tipología, que nos servirá en términos generales para orientar qué tipología acompañará mejor nuestro blend de té.
A continuación, les comparto algunas características a tener presentes:
Tés Blancos
Por lo general son de cuerpo ligero, poseen notas aromáticas muy delicadas, florales, dulces tipo miel y tostadas. Además, no son astringentes ni amargos.
Tés Verdes
Dependiendo de su origen y proceso específico de producción, pueden ser en algunos casos dulces, florales y delicados, en especial cuando son mas refinados y de primeras cosechas de China, o bien pueden poseer notas tostadas y vegetales más intensas cuando son de cosechas menos especializadas.
Mientras que los tés verdes proveniente de japón por lo general poseen mayor intensidad, con notas marinas, vegetales y a pasto, y de mayor astringencia en comparación a los chinos.
Oolongs o Tés Azules
Cuando se ven más parecidos a un té verde, es porque son de baja oxidación, y en dicho caso se caracterizarán por poseer notas algo herbáceas y dulces tipo frutales, e incluso podrían tener notas a leche, pero con nulo amargor y astringencia. Mientras que en la medida que la oxidación aumenta la tonalidad de sus hebras se oscurece, a lo que se asocian notas aromáticas tipo frutas en pasas, tostado, miel, con un dulzor incipiente en caso de haber sido tostados.
Tés Negros
Si provienen de China por lo general se percibirán más suaves en relación a los de otros países como India o Sri Lanka, siendo delicados y complejos, con presencia de notas florales, a cacao, vainilla, tabaco, algo amaderados y muchas reminiscencias ahumadas, mientras que aquellos que provienen de Yunnan se destacarán por sus notas vegetales terrosas.
Por otra parte, tés negros provenientes de India o Sri Lanka en general serán más intensos, amargos y astringentes que los chinos y con marcadas notas amaderadas, y dependiendo de su altura podrán percibirse más maltosos y frutales si son de zonas bajas, o bien más florales y frutosos si son son de zonas más altas.
Dark Teas
Por lo general se caracterizan por poseer sabores dulces, notas a madera suave y elementos aromáticos terrosos tipo tierra húmeda, champiñones, pasto, alfalfa, fondo de heno, notas minerales, a cuero, o algas.
Consejo #4: La preparación de la base es la que se impone en el tea blending
Otro aspecto a tener en mente cuando elegimos nuestro té base, es que él será el que defina los tiempos y temperaturas de infusión de la mezcla final.
Este es un aspecto muy importante, ya que definirá las condiciones en las que infusionaremos también el resto de los ingredientes que deseamos que lo acompañen en el blend.
En esa combinación de tiempo y temperatura definida para nuestra base de té seleccionada, es que se deberá lograr que las características sensoriales de todo el conjunto sea el que buscábamos.
No será lo mismo elegir un té verde, cuya preparación exija temperaturas relativamente bajas y cortos tiempos de infusión; a un té negro que exigirá lo opuesto: temperaturas altas y mayores tiempos de infusión.
Los ingredientes que acompañen nuestra base, deberán amalgamar perfectamente en la infusión en las condiciones de infusión impuestas por el té base. ¡Nunca olvidemos esto!
¿Cómo podemos aplicar todos estos consejos?
Podríamos tener como objetivo inicial poder reproducir la calidez de una mañana primaveral. El proceso creativo nos lleva a buscar representarlo con notas florales y dulces. De este modo, comenzaremos por pensar en cuáles son las tipologías que podrían tener dichas características. Tal vez, en una primera instancia podríamos entender que el té blanco sería una buena opción.
Sin embargo, si ampliamos nuestro pensamiento, sabemos que existen otras tipologías de té con estas notas y gusto: por ejemplo, un oolong de baja oxidación o incluso con tés negros de altura. Ambos también podrían resultar florales y dulces. Ya no contaríamos con una sola opción para nuestro blend de té, sino con tres.
Si adicionalmente nuestro proceso creativo nos lleva a querer incluir textura y cuerpo en las sensaciones táctiles, tendríamos que eliminar de nuestras alternativas al té blanco.
Por último, si nuestro proceso creativo nos lleva a desear incorporar notas frutales en la mezcla, como frutas frescas o más maduras, esto podría llevar finalmente a decidirnos por un oolong de baja oxidación o bien un té negro de altura.
Antes de finalizar….
La secuencia que les presenté busca ser más bien iterativa, sirviendo de guía en el proceso creativo, alentando a que estos fundamentos sirvan como disparadores para poder encontrar la base de té que mejor refleje nuestro verdadero deseo. Ojalá puedan encontrar en este proceso, aspectos que no habíamos considerado en un comienzo, llegando a un resultado aún mejor al del proyecto que tenían inicialmente en mente.
Lo importante será mantener claros los fundamentos y dejarnos llevar por la inspiración que nos puede dar cada base de té que tengamos a disposición.
Si te gustó esta nota te invitamos a que puedas compartirla.
Muchas gracias.
Nota desarrollada por: Analia Giacomelli

Equipo de Tea Institute Latinoamérica
Fanpage: https://www.facebook.com/teainstitutelatin
Instagram: https://www.instagram.com/teainstitutelatin
Youtube:












