
Tendencias en la producción mundial de Té
Tendencias en la producción mundial de Té
En este artículo te revelaremos una serie de tendencias en la producción mundial de Té, según un informe de la ONU, para que te mantengas como siempre en la vanguardia del mercado.
Innovación y Marcas premium, atraen un número creciente de compradores jóvenes, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. La producción mundial de té asciende a más de 17 mil millones de dólares estadounidenses al año. Mientras que el comercio mundial de té está valorado en unos 9.5 mil millones de dólares estadounidenses.
Hoy en día los pequeños agricultores son responsables del 60% de la producción mundial, por lo que el té proporciona empleos productivos en las zonas rurales, permitiendo a los hogares satisfacer sus necesidades de seguridad alimentaria y mejorar su estado nutricional.
El consumo mundial de té per cápita ha aumentado un 2,5% durante la última década, con una marcada expansión en los países productores de té. Las economías en desarrollo de Asia oriental, África, América Latina y el Caribe han estado impulsando el crecimiento de la demanda. En los mercados europeos más maduros, así como en otros países avanzados, la demanda de té ha disminuido.
La necesidad de innovación es evidente, ya que los consumidores exigen cada vez más ingredientes orgánicos y mezclas y sabores diversificados, existiendo interés creciente en tés especiales de mayor calidad, tés verdes y frutales, especialmente en Europa, debido a los beneficios para la salud.
Estas tendencias en la producción mundial de Té nos trae desafíos
Fundamentalmente, el sector necesita equilibrar la necesidad de expansión y los requisitos de sostenibilidad en todas las etapas de la cadena de valor. El creciente consumo de té en los países productores, impulsado por el crecimiento de la población y los ingresos, ha visto disminuir la producción exportable en las últimas dos décadas.
No obstante, el consumo per cápita sigue siendo bajo en estos países en comparación con los mercados de importación. Por lo tanto, se debe hacer más para aumentar la demanda explorando las oportunidades de mercado existentes.
Por otro lado, vemos que el precio compuesto del té de la FAO, en las cuatro subastas principales, cayó un 12 % en 2019 a un promedio de 2,42 USD/kg, disminuyendo aún más en el primer trimestre de 2020 (US$ 2,28 / kg), debido a grandes volúmenes y medidas impuestas para contener el COVID-19. A pesar de esta caída, los precios durante dicho año fueron en promedio mas altos que en 2019, (US$ 2,52 / kg), un aumento del 4,2%.
Ya en 2021, los precios del té cayeron a USD 2,44/kg, ya que las interrupciones logísticas relacionadas con la pandemia afectaron el comercio con fuerza. Sin emabrgo, durante el segundo trimestre de 2021, los precios se recuperaron, alcanzando los 2,85 USD/kg en abril, el nivel más alto desde mayo de 2018. Esto se debió a importantes picos en la subasta de Colombo en Sri Lanka, debido a la escasez de suministros de ese país.
Los precios también aumentaron en la subasta de Kolkata en India, debido a un aumento de la demanda, luego de los recortes de suministro en Sri Lanka y la relajación de las restricciones comerciales de COVID-19.
Efectos de la Guerra de Ucrania
Lamentablemnete, se espera que los precios y el comercio del té se vean afectados negativamente por la guerra entre Rusia y Ucrania, ya que Rusia es el mayor importador de té indio, el tercer importador más grande de té de Sri Lanka y el quinto importador más grande de té de Kenia.
La producción mundial de té en 2021 aumentó un 3% con respecto al 2020, ya que la producción de té negro se recuperó de los déficits en India y Sri Lanka, mientras que China sigue siendo el mayor productor, representando el 47% de la producción mundial, alcanzando los 3,1 millones de toneladas en 2021, en comparación con los 2,9 millones de toneladas en 2020.
La producción del segundo mayor productor, India, se recuperó en 2021 a 1,33 millones de toneladas en comparación con 1,26 millones de toneladas en 2020. Las exportaciones se recuperaron ligeramente de la recesión relacionada con COVID-19 en 2020 a un estimado de 1,8 millones de toneladas en 2021.
Aumenta el Consumo Mundial
Ahora bien, en relación al consumo mundial, este ha aumentado anualmente un 3,5% durante la última década, y se estima que ascendió a alrededor de 6,4 millones de toneladas en 2021, respaldado por una sólida demanda en los principales países productores (China e India), así como economías emergentes.
Sin embargo, se han registrado descensos en los mercados importadores tradicionales de Europa, América del Norte y Rusia. Las proyecciones a mediano plazo se basan en los resultados del modelo comercial de equilibrio parcial de la FAO que cubre los principales países importadores y exportadores de té.
Aumento significativo en el consumo.
Se prevé que la producción de té negro aumente anualmente un 2,1 % hasta 2030, un ritmo ligeramente más lento que la década anterior (2,4%) La expansión en China será significativa (4,1%), respaldada por un fuerte crecimiento en la demanda interna de té negro. Por otra parte, se prevé que la producción de Kenia y Sri Lanka, crezca un 2,1 % y un 0,6 % al año, respectivamente. Mientras que la producción de la India aumentaría un 2,3 % al año.
La producción mundial de té verde se espera que aumente a un ritmo más rápido del 6,3 % anual, y se prevé que la producción casi se duplique en China para 2030. También se espera que Vietnam aumente sustancialmente su producción de té verde con una tasa de crecimiento anual promedio del 4%.
Se prevé que el consumo de té negro mundial crezca un 2% durante la próxima década. La mayor expansión se pronostica en China. Se espera que el consumo aumente en este país a una tasa de crecimiento del 4,9% anual. Esto debido a que el té negro y el pu’er son populares gracias a la creciente conciencia de sus beneficios para la salud.
También se espera un fuerte crecimiento en muchos países productores de África y Asia, como Uganda (8,1 %), Ruanda (5,1 %), Kenia (4,3 %), Malawi (4 %), Zimbabue (3, 8%), India (2%) y Sri Lanka (1,4%).
Se estima que el efecto de la pandemia en el mercado del té es moderado. El mercado seguirá viendo una fuerte demanda en los países en desarrollo y emergentes, creando nuevas oportunidades de ingresos rurales y contribuyendo a la seguridad alimentaria.
¿que ha sucedido a nivel de exportaciones?
Las exportaciones mundiales de té han aumentado anualmente un 0,5% durante la última década. Las exportaciones de té negro registraron un aumento menor del 0,1 %. El té verde aumentó un 2,3% en su exportación, impulsadas principalmente por mayores ventas de China y Vietnam.
A mediano plazo, se espera que las exportaciones de té negro aumenten un 1,4 % gracias a los mayores envíos desde Kenia, mientras que consistentemente con su producción, se espera que las exportaciones mundiales de té verde crezcan a un ritmo más rápido, alrededor de un 4% anual.
China continuará dominando el mercado de exportación de té verde, con más del 70% de las exportaciones mundiales y registrando un aumento anual del 3,6%, seguida de Vietnam, con una participación de más del 20%. En términos de crecimiento, se prevé que Vietnam y Japón lideren, con un 7 % y un 6,5 %, respectivamente.
La producción mundial de Té y sus tendencias en el cambio climático
Otros desafíos que deben abordarse para garantizar la sostenibilidad a largo plazo del sector del té incluyen el calentamiento global, que está afectando gravemente los rendimientos y la calidad. Las medidas de adaptación recomendadas por la FAO incluyen plantar cultivares de té tolerantes a la sequía y al estrés, diversificar la producción, cultivos intercalados, cultivo orgánico e invertir en la conservación del agua.
Se debe dar prioridad a los esquemas de sostenibilidad ambiental que se ocupan de la calidad del suelo y la conservación de la biodiversidad.
La promoción de la transparencia del mercado y la sostenibilidad económica de la cadena de valor del té requiere atención. Los precios internacionales del té en términos reales, ajustados por inflación, han ido disminuyendo durante las últimas cuatro décadas, lo que refleja una tendencia a que las mejoras técnicas aumenten los rendimientos y la producción más rápido que la demanda, como resultado del crecimiento de la población y los ingresos.
La sostenibilidad económica de los pequeños productores de té solo puede garantizarse si los ingresos de las actividades de cultivo de té pueden cubrir al menos los costos de producción y los gastos domésticos básicos.
La innovación y la diversificación de productos son clave para la futura expansión del mercado y para impulsar el consumo de té.
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Muchas gracias.
Nota desarrollada por: Ester Figueroa
Equipo de Tea Institute Latinoamérica

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