Boston Tea Party y sobre cómo el té dio inicio a la independencia de EEUU
Boston Tea Party y sobre cómo el té dio inicio a la independencia de EEUU
El mundo del té está repleto de historias fascinantes, leyendas asociadas a variedades de té famosas y a zonas productoras, pero… ¿sabías que hay eventos de la historia, como el Boston Tea Party, en los que el té tuvo una participación que impactó el desarrollo del mundo occidental como hoy lo conocemos?
Un concepto de larga data es el de Tea Party. El concepto no tiene que ver con fiestas de té, es en realidad un término bastante antiguo que al día de hoy sigue siendo empleado por nuevos movimientos políticos que abogan por el regreso hacia las raíces filosóficas y constitucionales de los EEUU.
¿Pero sabías que este término nació a raíz de un evento relacionado al té y que dio paso a lo que posteriormente sería la independencia de los Estados Unidos? Acompáñame en esta nota para que conozcas los detalles del famoso Boston Tea Party o también conocido como motín del té.
Los gravámenes al té y el inicio del conflicto
Tras la conclusión de la Guerra de los Siete Años en 1763, un conflicto de carácter mundial que tuvo lugar en diferentes continentes, el Imperio Británico pasó por importantes apuros financieros. Si bien los británicos habían ganado la guerra, habían gastado grandes cantidades de sangre y tesoros en el proceso.
Es por ello que tras la guerra, el parlamento británico trató de reponer sus arcas agotadas gravando a sus diversas colonias, entre ellas la norteamericana.
Esto dio lugar a las denominadas Leyes Townshend, aprobadas por el parlamento británico en 1767 y que imponían impuestos a varios productos importados en las colonias británicas, entre ellos el té.
Esto levantó una enorme cantidad de protestas y la implementación de mecanismos de evasión por parte de los comerciantes locales, por lo que fueron finalmente derogadas en 1770, a excepción del impuesto sobre el té, que fue mantenido por el parlamento para demostrar su presunto derecho a recaudar esos ingresos coloniales sin la aprobación de las colonias.
El rechazo no se hizo esperar
Esto provocó gran indignación en los patriotas, quienes alentaron a que se ejerciera un boicot al té por parte de los comerciantes y los ciudadanos, para que el té no pudiera importarse ni consumirse. Pero a la gente le gustaba el té y sus esfuerzos de boicot no prosperaron.
Es más, los comerciantes de Boston aprendieron a eludir la ley y seguir recibiendo té de contrabando por parte de comerciantes holandeses.
La ley que lo cambió todo
En 1773, la Compañía de las Indias Orientales tenía una gran cantidad de té como excedente y buscaba ansiosamente el poder comercializarlo pronto. Para ayudar a la compañía en sus dificultades, al tiempo que trataban de frustrar el contrabando de té holandés y reafirmar su autoridad para recaudar impuestos en las colonias, el parlamento autorizó el 10 de mayo de 1773 la denominada Ley del Té.
Esta ley señalaba que el té vendido en América no conllevaría ningún impuesto para la Compañía de las Indias Orientales; en cambio, el té se gravaría en el punto de entrada de los puertos coloniales.
En definitiva, le concedieron a la Compañía de las Indias Orientales:
(1) El monopolio de todo el té exportado a las colonias.
(2) Una exención del impuesto de exportación.
(3) Una “devolución” (reembolso) de los derechos adeudados por ciertas cantidades excedentes de té en su poder.
Hablemos de monopolio
La ley, a su vez, estipulaba que el té que se enviaba a las colonias debía transportarse únicamente en los barcos de la Compañía de las Indias Orientales y venderse sólo a través de sus propios agentes, dejando de lado a los cargadores y comerciantes coloniales independientes.
De este modo, la compañía podía vender el té a un precio inferior al habitual tanto en América como en Gran Bretaña; en efecto, podía vender más barato que cualquier otro competidor. La percepción del monopolio llevó poco a poco a los comerciantes coloniales, normalmente conservadores, a aliarse con fuerzas de cambio radicales y pro independentistas.
Se nombraron consignatarios o agentes especiales en Boston, Nueva York, Filadelfia y Charleston para recibir y vender el té de forma exclusiva.
El inicio del boicot
Tras poco tiempo, muchos de estos nuevos agentes del té renunciaron o comenzaron a rechazar los pedidos, a la vez que los comerciantes comenzaron a rechazar los envíos.
Estas acciones desataron la ira del imperio británico, quienes a través de Thomas Hutchinson, uno de sus gobernadores en Boston, exigieron que se permitiera atracar a los barcos y que los comerciantes coloniales pagaran los derechos de la carga.
Este gobernador se empeñó en mantener la ley y sostuvo que a los tres barcos que estaban por llegar -el Dartmouth, el Eleanor y el Beaver- se les debía permitir depositar sus cargamentos y, por tanto, se debían pagar los derechos correspondientes por parte de los agentes y comerciantes.
Salvaguarda para el té
En esos días, Boston era el centro del fervor revolucionario colonial, y sus radicales no vieron con buenos ojos las exigencias del gobernador.
Los Hijos de la Libertad, una sociedad secreta formada por colonos radicales para protestar contra las políticas fiscales británicas, encabezaron duramente la oposición a esta Ley del Té.
Al mismo tiempo, los consignatarios de Boston interesados en recibir las cargas de té, solicitaron al gobernador que pudiera salvaguardar estos cargamentos una vez que llegaran a puerto.
Sin embargo, con las fuerzas británicas confinadas, producto de todos los actos de rebelión que acontecían, Hutchinson no pudo hacer nada. Las calles pertenecían a la oposición.
Y llegó el Boston Tea Party
Fue así que el domingo 28 de noviembre, el buque Dartmouth, con 114 cofres de té, llegó al puerto de Boston. Se convocó de forma inmediata a una reunión abierta a todos los bostonianos, quienes acordaron exigir que el té debía ser devuelto.
2 semanas después, el 15 de diciembre, los busques Eleanor y Beaver, también cargados de té, llegaron a Bostón. Tanto el gobernador como los propietarios de los barcos y los consignatarios del té se alinearon en una rotunda negativa sobre devolver el té a Inglaterra.
Es así como al día siguiente, el 16 de Diciembre de 1773, un grupo de aproximadamente 50 a 60 bostonianos disfrazados de nativos americanos abordaron estos 3 barcos y procedieron a arrojar 342 cajas de té a las aguas.
Al hacerlo, destruyeron casi 10 mil libras esterlinas de té, que hoy en día equivaldrían a algo así como 1,7 millones de dólares, valores que pertenecían a la Compañía Británica de las Indias Orientales.
Este incidente que en su momento fue denominado como la Destrucción del Té, sería reconocido 50 años después como el Boston Tea Party.
Un efecto dominó
La noticia de la destrucción del té llegó a Nueva York, ciudad que a su vez se negó a permitir que los barcos británicos descargaran.
También en Filadelfia, los habitantes se reunieron para rechazar los barcos británicos del puerto. En Charleston, un barco logró atracar, pero los funcionarios de aduanas terminaron por confiscar su carga.
Así que como vemos, el evento de destrucción del té conllevó a una rebeldía generalizada por parte de las colonias.
El imperio británico contraataca
El gobernador Hutchinson se indignó y calificó el vertido del té a las aguas como alta traición, mientras que el imperio británico en lugar de reformar su política fiscal o intentar satisfacer las demandas de los colonos, respondieron al incidente aprobando leyes altamente coercitivas.
Estas leyes culminaron con el cierre del puerto de Boston hasta que se reintegrasen las perdidas a la Compañía de las Indias Orientales, modificándose los estatutos de Massachusetts, lo que daba fin a la asamblea legislativa de la colonia, a lo que se sumó el envío de nuevas tropas británicas para ocupar la ciudad de Boston.
Las leyes intolerables y el inicio de la revolución
Estas leyes, que pasaron a la historia como las Leyes Intolerables, si bien buscaban castigar a Massachusetts, terminaron uniendo a las colonias; lo que impulsó que se avanzara hacia algo más que una rebelión, derechamente a la guerra.
Un nuevo gobernador sucedió a Hutchinson y le fueron otorgados amplios poderes para nombrar alguaciles locales, para alojar tropas en casas particulares y para denegar a los habitantes de la ciudad el permiso para celebrar reuniones.
En respuesta, las colonias convocaron un congreso continental.
Este Primer Congreso Continental se reunió en el otoño de 1774 y aprobó un boicot general a los productos británicos.
El escenario estaba listo para el enfrentamiento definitivo entre los británicos y las colonias, en lo que posteriormente seria conocido como la Guerra de la Independencia de Estados Unidos, que tuvo lugar entre 1775 y 1783.
Como pudimos analizar, el té a lo largo de los años no solo ha sido un bien de consumo, pues su alta demanda terminó por transformarlo en un bien de alto impacto político y económico. Y no solo impactó en este evento independentista en particular, pues hay más historias y guerras que acontecieron en relación al consumo del té.
Esperamos que hayas disfrutado de esta nota. Si es así te invitamos a que puedas compartirla.
Muchas gracias.
Nota desarrollada por: Alfredo Bravo

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